Felizmente ha bajado un poco el ritmo de trabajo y por lo mismo puedo regresar a estar un poco más activo por acá.
Retomando mi proyecto 365, la foto de hoy se refiere al llamado “Perezoso”, mi ojo malo.
Recientemente percibo que se me cansa muy rápido la vista con un día de trabajo, haciendo tortuosas tareas comunes como leer en la pantalla del equipo, esto aunado a el par de rayitas que tienen mis lentes, me recordaron que era hora de mi examen y control anual de la vista.
Voy con la mente positiva de esperar que la enfermedad se haya detenido y sencillamente hacer el ajuste que faltaba a la formula de mis lentes.
La realidad que me esperaba era muy diferente. Por el lado positivo, mi ojo “bueno” el derecho, sigue perfectamente en visión 20/20, es decir, que veo perfectamente por él. Siempre es muy cómico poder leer las letras minúsculas del test del oftálmologo. El lado negativo es mi ojo izquierdo, protagonista de la foto de hoy, quien avanzó de un solido -4,30 a -5,10 del astigmatismo miópico que le afecta gracias a mi bien desarrollada Ambliopía por lo que sencillamente si cierro mi ojo derecho, no veo más que machones de colores y formas muy mal definidas. Solo por ejemplo, en el Test de Snellen solo leo hasta la línea L E P D, viendo las letras muuuyy borrosas e incluso adivinando, mientras que con el ojo bueno, lo puedo leer completo.
Lo mejor es el pronostico… Se dedujo que heredé la enfermedad del lado de mi madre, quien solo hasta que alcanzó la presbicia fue que se dio cuenta que tenía un ojo dominante con visión 20/20 y el otro perezoso, por lo que con el paso de los años sencillamente perderé la visión en mi ojo dominante.
Así que toca trabajar y trabajar para tener platica para cuando se alcance la edad (suponiendo que la alcance) tener todo lo necesario para los tratamientos que sean requeridos.